Un turbante confeccionado tarda tres segundos en ponerse. Un pañuelo tarda más, pero te ofrece varios looks con la misma prenda. Aquí tienes tres formas de anudarlo que se mantienen todo el día, y lo que debe quedar bien colocado para que así sea.
Primero: el agarre
Lo que hace que un pañuelo se deslice no es el nudo, sino la base. En una cabeza sin cabello no hay fricción, y entonces la tela se desplaza hacia atrás por mucho que aprietes el nudo.
La solución es llevar un gorro fino debajo. Le proporciona al pañuelo una superficie de apoyo y evita que tengas que apretarlo demasiado, lo que a su vez impide que ejerza presión sobre las orejas después de unas horas. Nuestro turbante con pañuelo largo lleva esa parte incorporada, de modo que el gorro queda en su sitio y las tiras quedan libres para anudarlas.
1. Nudo clásico de turbante
El más habitual y el que más se parece a un turbante confeccionado.
- Coloca el gorro en su sitio, con el borde delantero justo por encima de las cejas.
- Lleva las tiras hacia atrás y crúzalas en la nuca, ligeramente por encima de la línea del cabello.
- Vuelve a llevar las tiras hacia delante y haz un nudo sencillo en la frente o un poco hacia un lado.
- Introduce los extremos debajo del nudo o déjalos caer si quieres más movimiento.
El nudo ligeramente hacia un lado suele ser nueve de cada diez veces más favorecedor que justo en el centro. Rompe la simetría y se ve menos rígido.
2. Nudo en la nuca
El más fácil y el más fresco en verano, porque no añade volumen en la parte superior.
- Lleva las tiras directamente hacia atrás sin cruzarlas.
- Haz un nudo doble en la nuca, más abajo de lo que imaginas.
- Ajusta la tela para que cubra toda la nuca, no solo la parte posterior de la cabeza.
La nuca es la que delata el resultado. Un par de centímetros demasiado arriba se nota enseguida cuando te das la vuelta.
3. Enrollado alrededor de la cabeza
Es el que más tiempo lleva y el que parece más elaborado. Ideal cuando quieres añadir volumen.
- Cruza las tiras en la nuca como en el nudo clásico.
- En lugar de anudarlas delante, enrolla las tiras una vuelta más alrededor de la cabeza.
- Introduce los extremos debajo del enrollado, uno a cada lado.
Si quieres, gira las tiras media vuelta mientras las enrollas. Así crearás una textura en forma de cuerda que mantiene mejor la forma que la tela plana.
Tres errores habituales
Demasiado apretado. Si aprieta al ponértelo, te dolerá dentro de dos horas. Si no se mantiene en su sitio, lo que falta es agarre, no fuerza.
Demasiado alto en la frente. Parece inestable y además se desliza con más facilidad. Justo por encima de las cejas es la regla.
Demasiado simétrico. Perfectamente centrado delante parece un vendaje. Ligeramente ladeado parece una elección.
Cuidados
Desata el pañuelo antes de lavarlo; de lo contrario, la tela conservará las arrugas. Los pañuelos elásticos admiten un lavado a máquina a 30 grados, preferiblemente dentro de una bolsa de lavado para que las tiras no se enreden. Déjalo secar en horizontal.
Si prefieres no tener que anudarlo
No pasa nada. Muchas personas tienen un pañuelo para los días en que les apetece y turbantes confeccionados para el resto. Consulta todos los turbantes y gorros o lee la guía sobre gorros y turbantes durante el cáncer si acabas de recibir el diagnóstico.