Prenda para la cabeza durante el cáncer
Cuando te informan de que se te caerá el cabello, suele ser una de las cosas que más pesa. Esta página pretende hacer un poco más sencilla la parte práctica: qué puedes llevar en la cabeza, cuándo conviene prepararlo y qué resulta realmente cómodo sobre una piel que se ha vuelto sensible.
¿Cuándo suele caerse el cabello?
No todos los tratamientos afectan al cabello, y los que lo hacen lo afectan en distinta medida. Durante la quimioterapia, el cabello suele empezar a caerse aproximadamente entre dos y tres semanas después del primer tratamiento, pero varía de una persona a otra. Tu enfermera de contacto puede decirte qué esperar con tu tratamiento concreto, y es una buena pregunta para hacer cuanto antes.
Prepara el cubrecabezas antes de necesitarlo
Muchas personas que han pasado por ello dicen lo mismo: consigue algo antes de que empiece a caerse el cabello. Así no tendrás que buscar cuando estés cansada y tendrás tiempo de acostumbrarte a cómo se ve y se siente mientras aún conservas tu propio cabello.
Qué resulta cómodo sobre la piel sensible
- Costuras planas u ocultas. Una costura normal en contacto con la cabeza desnuda puede rozar al cabo de unas horas.
- Materiales suaves y transpirables. Algodón y viscosa para el día a día; seda o satén cuando la piel está especialmente sensible.
- Cobertura hasta la nuca. La nuca y la zona detrás de las orejas se olvidan fácilmente, y es precisamente lo que se ve cuando te das la vuelta.
- Sin elásticos rígidos. Un elástico que aprieta deja marcas y resulta incómodo de llevar durante todo el día.
¿Se mantiene un turbante en su sitio sin cabello debajo?
Sí. Un turbante está confeccionado para ajustarse a la cabeza y se mantiene en su sitio gracias a su propio diseño, no al cabello que haya debajo. Varios modelos tienen un ancho ajustable en la nuca. No necesitas horquillas, cinta adhesiva ni pinzas.
Por la noche
La cabeza se enfría fácilmente sin cabello, y una funda de almohada de algodón puede sentirse áspera sobre la piel desnuda. Un gorro de noche suave de seda o satén mantiene el calor y se desliza sobre la almohada en lugar de rozar.
¿Turbante, pañuelo o peluca?
No tiene por qué ser una cosa u otra. Muchas personas llevan peluca en el trabajo y en ocasiones en las que quieren tener cabello, y turbante en casa, durante las visitas médicas y cuando hace calor. Un turbante se pone en tres segundos y no pesa prácticamente nada, algo importante en los días en que tienes poca energía. Un pañuelo con tiras largas te permite variar el estilo por tu cuenta.
Consulta nuestras pelucas para la caída del cabello y el tratamiento contra el cáncer, o la peluca con flequillo que se puede llevar directamente sin peinar.
Vale de ayuda
Fair With Hair es un proveedor autorizado en las 21 regiones y lo ha sido durante muchos años. Si has recibido un vale de ayuda del sistema sanitario, no dudes en ponerte en contacto con nosotros y te ayudaremos a comprobar qué cubre en tu lugar de residencia. No necesitas conocer las normas por tu cuenta. Obtén más información sobre cómo funciona el vale de ayuda.
Pruébalo con calma
Te esperamos en Estocolmo, en Norrtullsgatan 26A, o en Upsala, en Skolgatan 49. Atendemos con cita previa, para que tengas privacidad y podamos dedicarte todo el tiempo necesario. Si quieres, ven con alguien que te acompañe.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos necesito?
Como mínimo, dos resultan prácticos, para poder dejar uno en la lavadora. Muchas personas eligen uno neutro para el día a día y otro estampado o más festivo para otras ocasiones.
¿Puedo llevar flequillo debajo del turbante?
Sí, es habitual y da la impresión de tener cabello propio alrededor del rostro. Ponte en contacto con nosotros y te mostraremos qué funciona con el modelo que hayas elegido.
¿Cómo lo lavo?
El algodón y la viscosa se pueden lavar a máquina a 30 grados. La seda y los modelos decorados se lavan a mano con agua tibia y se dejan secar en plano.
¿Puedo comprar por internet y cambiarlo después?
Sí, puedes comprar en la tienda online y también estaremos encantados de recibirte en el salón si necesitas cambiar algo.