El cuidado es lo que determina cuánto tiempo tus extensiones se mantienen suaves y brillantes. Las rutinas son sencillas, pero deben hacerse con regularidad.
Cepillado
- Empieza siempre desde arriba
- Sujeta la línea con la otra mano.
- Usa un cepillo suave diseñado para extensiones de cabello
- Cepíllate dos veces al día
Esta es la rutina más importante. Los enredos que quedan se vuelven difíciles de eliminar y desgastan tanto las fijaciones como tu propio cabello.
Lavado
- Champú sin sulfatos
- Masajea el cuero cabelludo con las yemas de los dedos, no con las uñas.
- No frotes los largos
- Aplica el acondicionador solo en largos y puntas, nunca en los bordes
- Enjuaga bien.
Con qué frecuencia
Cada cinco a ocho días. Usa un acondicionador sin aclarado entre lavados y no mojes el cabello innecesariamente: la humedad atrapada en la línea del cabello es lo que más daños causa.
La noche
Duerme con el cabello en una trenza suelta, usa fundas de satén o seda y nunca te acuestes con el cabello mojado.
Peinado
- Usa siempre protección térmica
- Calor bajo a medio
- Trabaja en secciones pequeñas
- Termina con un aceite capilar ligero en las puntas.
Productos
La hidratación es la base: champú sin sulfatos, acondicionador hidratante, acondicionador sin aclarado, aceite capilar en las puntas y una mascarilla aproximadamente una vez a la semana. Nuestros paquetes de cuidado capilar y Sistema de Infusión de Queratina KIS funcionan tanto con tu propio cabello como con las extensiones.
¿Cómo sabes si la rutina está funcionando?
- El cabello se siente suave
- El brillo permanece después de varias semanas
- Las líneas se mantienen estables
- Sin enredos recurrentes en los fijadores
Si los fijadores empiezan a sentirse rígidos a pesar de seguir la rutina, normalmente es señal de que ha llegado el momento de una promoción , no es que estés haciendo algo mal.