Hay que cepillar todo tipo de cabello con regularidad. El cabello liso suele ser el más fácil de cepillar, mientras que el ondulado y el rizado son más difíciles. Independientemente del tipo de cabello, hay que cepillarlo; de lo contrario, se enredará demasiado y acabará formando una bola de nudos. Añadir aceite de argán facilita todo el proceso y, además, deja el cabello suave y sedoso.
Empieza a cepillar las puntas, ve avanzando hacia arriba y termina dando unas pasadas largas desde el cuero cabelludo hacia abajo.
Lo más fácil es dividir el cabello y cepillar cada sección por separado, avanzando por todo el cabello. Empieza a cepillar las puntas, luego ve subiendo y termina con unas pasadas largas desde el cuero cabelludo hasta las puntas.
Consejo:
- No seques el cabello frotándolo con una toalla.
- Empieza a cepillar desde abajo y ve avanzando hacia arriba.
- No uses el secador ni la plancha con demasiada frecuencia, ya que el calor desgasta el cabello.
- Desenreda los nudos con cuidado con el cepillo; es preferible usar un peine y no tirar con demasiada fuerza